Mi muso

Cuántas noches en vela pensando si yo le gustaba, cuántas horas invertidas en averiguar sus sentimientos hacia mí y cuantos exhaustivos análisis de sus palabras, sus gestos, sus mensajes, sus miradas y todo lo que de ellos procedía.

A menudo me he preguntado el porqué de mi incesante y particular obsesión por ese o aquél otro chico. Y esta tarde, como un rayo de sensatez que cae desde arriba y que esclarece el caos de mi cabeza sin ningún otro propósito que el de aportar un poco de paz a mi agitado espíritu, he descubierto la razón de mi empecinamiento para con los hombres.

Necesito un muso

Aclaremos para los que no me están entendiendo. Todo escritor que se precie, poeta, dramaturgo, cineasta, guionista o novelista tiene una musa, la necesita como fuente de inspiración. Y por lo tanto yo necesito a mi muso particular.

Suena a tontería, lo sé, pero tiene todo el sentido del mundo. Me explicaré.

veritas veritae - mi muso

Desde que alcanzo a recordar siempre me he sentido atraía por un chico: cada uno con unas características físicas distintas y con un mundo interior diametralmente opuesto. No existe relación entre ninguno de ellos.

Pero los únicos momentos que alcanzo a distinguir vacíos en cuanto a cromosomas XY se refiere, los recuerdo como hoscos, frustrantes y tremendamente tediosos. La pregunta es ¿puedo vivir sin un hombre? Resulta que no.

No es que no sea una mujer independiente y capaz de valerme por mí misma, eso no. Más bien, y como esta iluminación divina me ha hecho descubrir, es que todo de lo que mi teclado se nutre para contar historias, sean cuentos, posts o guiones, es por mi muso.

Si mi corazón no ardiese, si no pudiera suspirar anhelante por nadie, si mi cabeza no tuviera la posibilidad de turbarse y confundirse a menudo por él, si mi ser entero no pudiera vibrar ni resquebrajarse de arriba a abajo por ese alguien especial, entonces escribir carecería de sentido.

By: María Ros

Anuncios

3 pensamientos en “Mi muso

  1. Pingback: Un beso traidor | María Ros

  2. Pingback: Desorden productivo | veritas veritae

  3. Pingback: En busca del amor | veritas veritae

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s