Zona de inconfort

Me gustan las personas que tienen que luchar

para obtener algo. Los que, teniéndolo todo en contra, salen

adelante. Esta es la gente que me fascina. La gente fuerte. Isabel Allende

Cambiar es solo para valientes.

Un trabajo nuevo, un novio nuevo, una ciudad nueva. Los cambios siempre producen inseguridad y temor. Por la misma razón nos asusta la oscuridad, porque no sabemos qué hay detrás de ella ni qué nos depara.

Por eso cambiar es única y exclusivamente para valientes. Para aquellos que se atreven a dar ese paso hacia el abismo, a lo Indiana Jones en ‘La última cruzada’. Solo vale para los que cogen sus miedos y los transforman en pasos hacia adelante.

Cambiar está hecho para los que se dan cuenta que la zona de confort es solo una parada más, no el destino. Cambiar es el traje a medida que los valientes se forjan con las lágrimas, el sudor y el esfuerzo que conlleva una decisión complicada, una decisión que te impulsa a dejar tu comodidad y te arrastra al siguiente puerto.

veritas veritae - zona de confort

Cambiar es para aquellos que tienen la certeza de que esa nueva decisión conduce a las mejores batallas, a esas por las que vale la pena dejarse la piel, porque son distintas, porque son un misterio, porque son nuestra zona de inconfort. Porque precisamente ese reto es el que nos hace grandes, es el que nos curte. Porque quién sabe escoger sus batallas, sabe que ganarlas es solo un aditivo. Es la vida lo que hay que conquistar, no el camino.

Acercarse a lo distinto, a lo nuevo, es una actitud. El reto de lo nuevo es una actitud. La actitud de darlo todo a ciegas, de lanzarte al vacío con la seguridad de que aprenderás a volar en ese salto, de que marcarte metas tan altas es lo que te hará escalar hasta la cima. Y de que solo el hecho de creerte capaz, es lo que te hará encontrar esa fuerza para hacerlo.

Salgamos de la zona de confort y vayamos a por ello.

By: María Ros

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