Cura tu pasado

La solución a los problemas que la vida plantea cada día no se produce afrontando directamente los problemas, sino profundizando en la naturaleza del sujeto que los afronta. Don Giussani.

Se habla muchas veces de ‘superar’ el pasado, como si se tratara de un lastre que nos oprime. Pero somos ese pasado, forma parte de nuestra historia. ¿Por qué superarlo? Prefiero curarlo. No podemos enfrentarnos a la vida si no nos entendemos con todas nuestras dimensiones, miseria a cuestas incluida.

Vivimos en sociedad y nos relacionamos con otras personas y eso nos expone a ser heridos. Todos hemos sufrido y hemos experimentado el dolor de una forma u otra. Pero no vale con poner parches y seguir andando. Las tiritas no bastan.

Hay que abrirse en canal y enfrentarse a ese dolor. Plantarle cara para poder avanzar. Hay que abrir las heridas y dejar que supuren otra vez para curarlas como es debido. Porque si no, los zurcidos nuevos se cosen sobre el sufrimiento oxidado, y eso no puede ser bueno.

Veritas Veritae - Curar el pasado

Todos necesitamos marcas de guerra bien cicatrizadas.

Porque para salir al ruedo y luchar como valientes hay que estar en plena forma. ¿De qué sirve pelear con un talón de Aquiles? Eso solo te pone una diana en toda la cara y te convierte en blanco fácil.

Tampoco seamos ingenuos pensando que con una vez basta. Hay que hacerlo de vez en cuando, como un ritual. Porque la vida va haciendo mella en nosotros y cuando sanamos por un lado, nos dan por otro. Es un bucle, nunca termina, igual que nunca dejamos de crecer o de respirar. Solo termina cuando damos el último suspiro.

Los hay que esperan precisamente a esa bocanada final para enfrentarse a sus demonios, pero vaya que no solemos tener muchas fuerzas para entonces. Cada uno elige sus batallas, pero yo prefiero ir venciendo cada día, paso a paso.

 By: María Ros

Anuncios

6 pensamientos en “Cura tu pasado

  1. Pingback: Quemando tiempos | María Ros

  2. Pingback: Caí en la madriguera | María Ros

  3. Pingback: Di que sí | María Ros

  4. Pingback: Empieza por cambiarte a ti | María Ros

  5. Pingback: Cuando los demonios llaman a la puerta | María Ros

  6. Pingback: No cambiaría mi pasado | María Ros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s