Adictos

El hombre en busca de sentido no es un título ingenioso para un libro. Es una definición de ser humano. El ser humano es un buscador de sentido. Victor Frankl.

Cuántas veces en la vida nos descubrimos enamorados, cuántas veces perdemos la cabeza por alguien que creemos que nos gusta. Cuántas veces acabamos haciendo las típicas tonterías que se nos disculpan porque “son por amor”.

¿Qué hay detrás de todo esto?

Nos miro a todos y nos veo furiosos, nos veo incansables, nos veo inmersos en una búsqueda constante y desenfrenada. ¿Qué anhelamos con tanta urgencia? ¿Qué nos pasa en el corazón para que andemos como locos buscando toda la vida?

¿Buscamos afecto, buscamos amor?

Mire a quien mire todos ansiamos ese algo. Y nos perdemos intentando definir ese qué, intentando ponerle nombre. Sin embargo esta obstinación tiene un efecto secundario: Nos volvemos adictos. Adictos al afecto.

Nos volvemos adictos a ser queridos. Buscamos amor en todas partes y lo absorbemos de todos los que podemos. Ese afán de amor es contagioso, se nos pega. Y de repente nos urge sentirnos queridos.

Y pasa que emprendemos esa carrera por encontrar ese algo y a ese alguien que nos colme, pero nunca llega. Incluso cuando aparece la media naranja, el amigo del alma o el gemelo perdido, sigue sin ser suficiente. Porque no basta con una persona.

Entonces sucede que vivimos anhelantes, vivimos a la espera, con los cinco sentidos en alerta máxima deseando poder atraparlo cuando aparezca para no dejarlo marchar. Porque queremos ser felices, porque deseamos con todas nuestras fuerzas que haya algo, por fin, que nos haga los más dichosos de la tierra.

Y de eso va la vida, de encontrar el sentido último a la existencia y a todo lo que esta comporta.  

Mientras tanto esa búsqueda nos mantiene despiertos, nos hace vibrar. Es precisamente lo que nos llena de pasión por la vida, nos activa y nos da un motivo para seguir adelante.

By: María Ros

Anuncios

3 pensamientos en “Adictos

  1. Pingback: Tu pequeña Wendy | María Ros

  2. Pingback: Mi Peter Pan | María Ros

  3. Pingback: Me miro bien | María Ros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s